domingo, 5 de julio de 2015

Reflexión #5


"La primavera miente, y el verano cruza como un tachón por los cuadernos, 
la noche se hará tarde, tan temprano, que enfermaran de otoño los inviernos." (J.S)

Creo que muchos todavía no nos hemos percatado de que ya estamos a julio, 
este verano ha tardado mucho en hacer presencia tal como lo siento, lo vivo,
calor aparte la cual detesto y hace agonizar desde hace ya largos meses, no todos 'veraniegos'. 

Hoy acudí de nuevo a la arena, más tarde de lo habitual por estas fechas y aunque no es que sea un acto que me llame mucho la atención es una acción que marca que el verano esta aquí. Reflexiones desde la celda, celda; lugar donde pasas mucho tiempo, tiempo que a veces se da a reflexionar. Las playas fueron lugares de frecuente visita (invernal) para mi en épocas grises, grandes celdas desiertas, donde reflexionar, componer y beber, morir un poco o revivir tal vez. Y cada celda guarda una imagen. En verano, el encanto del frió y la soledad de esas playas se pudre con toda la muchedumbre que las plaga. Esa muchedumbre es en ocasiones peor que el mismo calor y ¡mira que es difícil!

Estoy leyendo un libro, que antes de arrancar dice: "Dicen que en los detalles está el demonio. Un libro tan largo como este tiene muchísimos demonios, y hay que estar alerta para no caer en sus garras. Por suerte, yo conozco a muchísimos ángeles."   

¿Tiene la vida tiene muchos detalles?

Dice una canción: "Grita el cielo como una pantera, se cubre de negro la costa entera, hay un mundo siempre en llamas, cada palabra callada..."  

A cada uno su playa, su montaña, su rincón. 
A cada uno su razón.

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