Seguimos vivos.
No me gustan los Domingos, me parecen tristes, ya cuando cae la tarde y empieza a morir el día el gris envuelve y devora la jornada, para el colmo, pasado es Lunes.
Hoy a sido día de despertarse tarde, ya para comer y pasar el resto del día en uno de esos pequeños placeres que es peli-manta. Ayer celebramos eso que algunos llaman mi cumpleaños, no salí tan contento como otros años, hubieron bromas, risas y buenos ratos pero, eché en falta eso que algunas veces he comentado por aquí, y es la unión del grupo. Hasta ahora teníamos claro que aquello se perdió ya hace tiempo por varios y diversos motivos, pero, en días como este en el que no solo es la fecha que marca el calendario, si no que la tendencia a que las partículas quieran aferrarse de nuevo a su núcleo común. Este núcleo se encuentra en descomposición desde hace los mismos años, y como si de un iceberg de tratase, el deshielo parece ser que actúa cada vez más rápido y la toxicidad afecta. Es tradición la lectura de algún texto o poema en la clausura, creo que muchos todavía no se dieron cuenta de que en parte guarda relación con el año vivido. Podríamos habernos encontrado ante el último acto, ¿A gran escala?
Empezará de nuevo mañana una semana de dudas, de incertidumbre, en el horizonte esta vez cara al fin de semana hay un concierto al que planeo asistir, eso me alegra más de la cuenta, ya que desde hace tiempo mi asistencia a estos eventos que me llaman la atención a disminuido de forma drástica, además de un puente que espero esta vez si que pueda disfrutar, si no surgen improvistos y la cabeza se deja estar como un papel en blanco, en standby. Si a fin de cuentas no pido tanto...
Como decía D. Vasallo: "yo lo único que quiero es estar tranquilo".
Como decía D. Vasallo: "yo lo único que quiero es estar tranquilo".
Crujen las astillas.
Seguimos vivos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario